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Los límites entre la verificación y la censura

David Ortega Gutiérrez

ENTREVISTA | La preocupación por la desinformación ha traído consigo la creación de las verificadoras: organismos privados que se dedican a verificar información. También a que los Estados quieran controlarla mediante organismos estatales y legislaciones.

Con esta finalidad, la Unión Europea fundó en 2019 el Sistema de Alerta Rápida (RAS). En Estados Unidos se trató de poner en marcha en 2022 la Junta de Gobernanza de la Desinformación, aunque, finalmente, no salió adelante. En el caso particular de España, a mediados del pasado año, se puso en marcha el Foro Contra las Campañas de Desinformación en el Ámbito de la Seguridad Nacional.

Lo que resulta inquietante es que este control de la desinformación, desde organismos estales, pueda convertirse en un mecanismo para justificar la censura. 

El caso de la prohibición de emisión de los medios rusos RT y Sputnik, bajo la premisa de la desinformación, ha traído a la opinión pública el debate sobre la cuestión. También la reciente investigación contra Rubén Gisbert, abogado, activista y youtuber, por desinformación y delito de odio. 

En esta entrevista, David Ortega Gutiérrez trata los límites entre la verificación y la censura. Explica los límites entre el control de la desinformación y el derecho a la información, tanto en su vertiente legal, como moral y democrática. Ortega es Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Rey Juan Carlos, donde ejerce como profesor de Derecho de la Comunicación. Sus líneas de investigación se ubican en el Derecho Constitucional y en el Derecho de la Comunicación. Es autor de varios libros relacionados con el Derecho a la Información: Retos de la libertad de informaciónDerecho a la información versus derecho al honor y del Manual El derecho a la información.  Además, fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid y portavoz del Grupo Municipal de UPyD entre los años 2011 y 2015. Por ello, conoce de primera mano cómo funciona el poder.

Límites entre el derecho a la información, la verificación y la censura

PREGUNTA: El artículo 20.1.d de la Constitución española reconoce y protege el derecho a comunicar o recibir información veraz por cualquier medio de difusión. Conforme al citado artículo, ¿sería constitucional una ley que habilitase la creación de un organismo estatal que dictaminase qué es desinformación, y que bajo esa calificación tuviese la potestad para ordenar la censura de informaciones, secuestrar publicaciones, cerrar medios de comunicación o encarcelar personas?

RESPUESTA: En esos términos desde luego que no. Hay medidas de autorregulación, y yo creo que deben ser los propios profesionales de la información los que deben dejarlas claras. Es un tema de periodismo, de asociaciones y de los propios periodistas, son ellos los que tienen luchar por ello, aunque también los ciudadanos. Son los periodistas los que tienen que destapar las informaciones que no sean veraces. Pero, evidentemente, si se nos va la mano nos cargamos el derecho a la información.

P: Conforme al artículo 11 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, ¿podrían censurarse informaciones, tanto de medios de comunicación como en redes sociales por considerarlas desinformación? 

R: La censura yo creo que no es la solución. Lo que tiene que haber son asociaciones dentro de los propios periodistas, agentes verificadores, instituciones verificadoras, EFE Verifica o Maldita.es. También, hay determinadas instituciones que se dedican a velar por la pluralidad, que se deberían implicar también, como los Colegios de Periodistas.

P: Sí un medio de comunicación fuese calificado como desinformador por parte de estas verificadoras y luego se comprobase que esa información no era tal, ¿podría querellarse contra esa verificadora por manchar su reputación y su imagen?

R: Cada uno tiene que luchar por lo que es suyo, las verificadoras tienen que hacer bien su trabajo. Sé que hay tensiones entre algunas verificadoras de algunos medios de comunicación. Creo que ABC ha tenido alguna tensión con Maldita.es. Lo que hay que ver es quien tiene razón.

La censura de RT y Sputnik 

P: Respecto a la prohibición de emisión de RT y Sputnik, la Federación Europea de Periodistas lo consideró un error, indicando que la regulación de los medios de comunicación no es competencia de la Unión Europea, ¿es eso cierto?

RT & Sputnik logos, Public domain, via Wikimedia Commons

R: Son regulaciones nacionales, hay un regulador a nivel nacional. Yo no soy muy partidario de la censura o de la expulsión. Yo creo que tiene que ser la audiencia la que tiene que juzgar, y la que tiene que decidir si un medio es mediocre y si está haciendo lo contrario de lo que tiene que hacer. Simplemente que el mercado funcione, y que sea quien decida qué medio es bueno y qué medio es malo, y qué medio tiene credibilidad. Porque lo contrario puede ser contraproducente dentro de un Estado liberal y democrático.

P: Dado que la Unión Europea basa la censura de RT y Sputnik en la seguridad nacional, la integridad territorial, etc., ¿sienta un precedente para que pueda hacerse lo mismo con otros países, o incluso con medios de comunicación de países miembros de la UE que pongan en cuestión las actuaciones de la Unión Europea, o que presenten posturas antieuropeístas?

R: La seguridad nacional es uno de los límites al derecho a la información. Se recoge en los tratados internacionales, y en el artículo 105.b de la Constitución Española. Estos límites aparecen también en el artículo 10.2 del Convenio Europeo, y en el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Por lo tanto, es un límite habitual. Si realmente Rusia está poniendo en peligro la seguridad nacional de la Unión Europea, es normal. El bien común es un argumento sensato para limitar el derecho a la información, incluso prohibir en esos casos.

P: ¿Por qué se debe censurar a Rusia por desinformación y no a Ucrania?, ya que tampoco es una democracia, ni permite la libertad de expresión, censura y encarcela periodistas y ha cerrado medios de comunicación. ¿Por qué pueden emitir en la Unión Europea los medios ucranianos y los rusos no?

R: Pues yo en este caso dejaría libertad de información. Yo soy un profundo creyente en la libertad y en los derechos humanos. Es verdad que, en el caso de la guerra de Rusia con Ucrania, quien está siendo atacada y quien está siendo invadida es Ucrania. Que juegan los dos a la desinformación, seguro; que Ucrania no es una democracia perfecta, seguro; pero en este caso, yo creo que sí hay que ponerse con casi todos los medios legales y del Derecho al lado de Ucrania.

La desinformación como arma de guerra y como arma política 

P: En el caso de la información del portátil de Hunter Biden, el hijo del presidente de los EE. UU., se filtró información de su ordenador: imágenes en las que aparecía consumiendo drogas, teniendo sexo con prostitutas, así como contratos de sus negocios en China y en Ucrania. La Casa Blanca afirmó que era desinformación rusa, pero, finalmente, han tenido que admitir que no lo era, y que esa información era veraz. Estos casos ponen de manifiesto que en muchas ocasiones es difícil verificar la información. ¿Qué opinas al respecto?

R: Esa es la labor de investigación, y si es verdad, pues que salga toda la verdad, esa es la clave. Hay noticias que son muy duras, pero esa es la forma de descubrir los escándalos. Por eso, no es buena la censura ni expulsarlos, sino que el propio mercado se autorregule, y que los propios periodistas investiguen; que se descubra qué es verdad y qué es mentira, y que haya una cultura por parte de los consumidores de la información. 

P: ¿La desinformación se está utilizando como una herramienta política para quitar veracidad o importancia a informaciones que perjudican a los políticos?

R: Hay un nuevo tipo de guerra que ya no se hace con tanques, no se hace con armas. Hay una batalla, y hay una verdadera guerra por la información. Es difícil saber qué es verdad, qué es mentira y qué es manipulación, por lo tanto, los periodistas, en el siglo 21, tenéis un trabajo importantísimo.

“En cuanto entra un agente externo, sobre todo Estados o gobiernos, se te mete la censura”

David Ortega Gutiérrez

P: ¿Debe ser una labor del propio ciudadano descubrir qué es desinformación y qué no lo es?

R: Más que del propio ciudadano, tiene que ser una labor de los propios profesionales de la información. Porque en cuanto entra un agente externo, sobre todo Estados o gobiernos, se te mete la censura sobre las informaciones que van en contra de sus propios intereses. Entonces, yo creo que tienen que ser los periodistas, y los ciudadanos tendremos que ayudar apoyando a los medios que dan credibilidad. Es una labor de los propios periodistas señalar cuál es el buen periodista, cuál es el mal periodista, cuál es el medio que tiene prestigio y cuál es el medio que perjudica a todos. 

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