Multimedia Propiedad Intelectual

Los derechos de autor como protección de la creatividad  

OPINIÓN | En la sociedad actual, la propiedad intelectual y los derechos de autor desempeñan un papel fundamental en la protección de la creatividad. En esta era digital, donde la información fluye libremente, es esencial comprender su importancia y cómo se aplican en línea. La propiedad intelectual tiene como objetivo proteger las creaciones originales y otorgar a los creadores de las “obras” el beneficio, íntegro, de su trabajo. 

Los derechos de autor, en la era digital, se han convertido en un tema de debate candente. Si bien es cierto que es fundamental proteger la propiedad intelectual y recompensar a los creadores por su trabajo, también es necesario encontrar un equilibrio que permita el acceso a la información y fomente la creatividad y la innovación.

Es importante recordar que los derechos de autor son una herramienta para estimular la creatividad y garantizar una remuneración justa a los autores. Por lo tanto, es crucial encontrar soluciones que protejan los derechos de autor sin limitar en exceso el acceso a la información. Esto implica encontrar un equilibrio entre la protección de los derechos de autor y el fomento de un entorno digital inclusivo y abierto, donde la innovación y la creatividad puedan florecer sin restricciones injustas.

La propiedad intelectual y los derechos de autor

En primer lugar, la propiedad intelectual es un concepto amplio que engloba diversas formas de creación y conocimiento, pero lo que está claro es que es esencial, ya que nos otorga a los periodistas lo que nos merecemos por realizar nuestro trabajo. La propiedad intelectual va a estar siempre de nuestro lado, evitando, como pasa mucho a día de hoy, que nuestro trabajo se utilice sin aviso.

Siguiendo este hilo, no podemos olvidarnos de los derechos de autor y su función de protección de la creatividad. En el periodismo actual, parece que se nos ha olvidado en que consiste este derecho. A los medios de comunicación no les importa de donde consigas la información mientras que la publiques en hora. Esto da lugar a una sobreinformación, que flaco favor le hace a la profesión, y no a lo que realmente es el periodismo, informar a la audiencia con calidad sobre lo que ocurre en la actualidad.

Esto deriva a lo que realmente importa, porque como medio cada cual hace lo que quiere, que es la apropiación de un determinado contenido. Los derechos de autor están para eso, para proteger al periodista en el caso de que otro compañero le “robe” el trabajo que ha realizado tras un arduo trabajo de investigación, contraste de la misma, y demás funciones que realiza. La copia y distribución no autorizada de contenido es más fácil que nunca. Esto provoca una mayor vulnerabilidad de los derechos de los creadores. 

Derechos de autor. Imagen extraída del banco de imágenes libres de derechos de autor Unsplash.

Los derechos de autor y su complejidad

Nos guste o no, la era digital ha transformado la forma en la que se crea, comparte y se consume contenido. Gran parte de culpa, o no, de que suceda esto la tienen internet y las plataformas digitales. Ambas facilitan la difusión masiva de información, lo que provoca que la audiencia se conforme con leer el titular de la noticia y no ahonde en la información general del texto. Algo que, a mi parecer, no ocurriría si sólo se leyesen noticias vía periódicos, aunque he de reconocer todo lo bueno que aporta internet.

Para este artículo, he tenido el placer de poder charlar con Juan Luis Merino Lerena, profesor de la URJC en la facultad de comunicación y periodista de Radio Televisión Española. Juan Luis nos cuenta una experiencia que tuvo en una de sus etapas en la radio donde nos demuestra que, cualquier error, puede salir caro.

Esta declaración hace que me surjan dos cuestiones. La primera, ¿los periodistas que se saltan los derechos de autor lo hacen a propósito o no saben que lo están incumpliendo? La segunda, ¿cómo sabemos quién lo ha hecho a propósito y quién no?

Lo que sí sabemos es que estamos en un momento en el que el periodismo está muy lejos de parecerse a lo que realmente es, en el que los periodistas escribimos cualquier información, provenga de donde provenga, sin pararnos a pensar si dicha información pertenece a alguien o no. Se puede decir que no tenemos escrúpulos y que sólo miramos por nuestro propio beneficio y, eso, para mí, no es ni periodismo, ni mucho menos ser periodista.

Acerca del autor

+ posts

Soy estudiante de periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos. Desde muy pequeño he sido un apasionado de la comunicación, sobre todo radiofónica. Además, me encanta el baloncesto y me gustaría poder informar sobre ello en un periodo a corto plazo.

Related posts

Carlos de Vega: «La clave es el brainstorming»

El engaño del clickbait

El asalto a la propiedad intelectual con el fotoperiodismo en el mundo del fútbol

Leave a Comment