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Interactividad Redes Sociales

Las redes sociales y la mala praxis de los medios de comunicación

OPINIÓN | Son indudables las virtudes que las redes sociales han traído para las personas: un espacio virtual que permite informarse, compartir impresiones, entretenerse o publicitarse. Por tanto, dichos canales son una herramienta muy útil, también dentro del ámbito periodístico. Los medios de comunicación han visto en esas plataformas la posibilidad de difundir sus publicaciones para atesorar una mayor audiencia. Sin embargo, en múltiples ocasiones, algunas cabeceras no han proferido la verificación necesaria antes de lanzar un contenido a los usuarios de Twitter o Facebook. Esta situación supone un riesgo, ya que puede provocar que se configure una opinión pública equivocada. Se trata de una práctica grave que puede conllevar un triple perjuicio: para el medio, para el periodista y para la audiencia.

El error de El Mundo con Pablo Iglesias en las redes sociales

El Mundo, en una información publicada el pasado febrero, no hizo la contrastación debida previa a la difusión de la noticia en las redes sociales. Fue una noticia en la que se tergiversaron unas palabras de Pablo Iglesias sobre Pablo Hasél en 2014 en las que, según el periódico, el exvicepresidente señaló textualmente: «Me gustaría que hubiera leyes para juzgar a gente como ésta». Twitter se inundó de comentarios en contra de la publicación del diario, que se vio obligado a retirar el tweet y rectificar su artículo. Hasta el periodista que le hizo la entrevista a Pablo Iglesias aquel año contradijo lo publicado por el medio escrito. Fue un ridículo que causó furor y puso en duda el rigor informativo del periódico.

La confusión estuvo en un vídeo manipulado de la entrevista, en la que Iglesias criticaba a Aznar, Amancio Ortega y Juan Carlos I. Un periódico de la talla repercusiva que tiene El Mundo no puede permitirse un error de tal calibre. No basta con realizar una «fe de errores», tal y como incluyó a modo de aclaración y remienda la cabecera generalista. El exvicepresidente, en su perfil de Twitter, mostró con indignación varias capturas de las publicaciones realizadas por dicho diario: «Varias televisiones se han hecho eco de una falsedad de El Mundo publicada ayer. Hoy El Mundo reconoce que mintieron en una ‘Fe de errores’ ¿Alguien piensa que esta nota compensa la difusión masiva de la mentira? ¿Rectificarán los telediarios?».

No hay excusas

Es cierto que la inmediatez informativa que existe en la actualidad complica la labor informativa y, más concretamente, la verificadora. Sin embargo, no hay excusa que justifique el error. Los medios recurrentes en este tipo de prácticas deben replantearse seriamente su metodología de trabajo para evitar que vuelvan a suceder, ya que se puede causar un gran perjuicio. Las redes sociales, tanto para lo bueno como lo malo, tienen un poder casi sentenciador en la proliferación de contenidos, ya que son muchas personas las que hacen un uso frecuente de estos canales a lo largo del día.

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