Aula en Red-Acción
Ciberdemocracia Interactividad

La necesaria formación del ciudadano ante la ciberdemocracia

OPINIÓN | Es innegable que el mundo de la información ha cambiado por la llegada de las nuevas tecnologías. Una de las consecuencias de esta evolución es la aparición de la llamada ciberdemocracia. Entendemos esta tendencia como el efecto que producen las nuevas tecnologías e Internet en el ámbito de la información. Es decir, es el ejercicio del derecho del usuario a dar su opinión libremente a través de las TIC respecto a la política. Esto permite manifestaciones políticas, el apoyo o rechazo a candidatos y otras actividades. Sin embargo, para que esto funcione sin problemas, debemos enfocarnos en la formación del individuo.

La ciberdemocracia exige una responsabilidad personal dentro de los espacios para el intercambio de información o ideas. ¿Dónde está la responsabilidad del usuario en la información que comparte? ¿Qué controles deben existir ante la difusión de ideas o informaciones, que por su inmediatez pueden llegar a falsear o deformar la realidad?

El uso de las herramientas de la ciberdemocracia puede condicionar campañas electorales y otros aspectos de la vida social y política de los ciudadanos, provocando movilizaciones o generando opiniones engañosas. La pregunta es si este llamado usuario tiene información suficiente para el uso de estas nuevas herramientas o si es simplemente una marioneta manejada intencionadamente. Sin formación, el poder de la información estará en manos de aquellos actores económicamente más fuertes y con más medios y formación. Estos usarán los nuevos elementos, como podcasts o blogs, a su favor.

Es necesario preparar al usuario para el empleo correcto de las TIC en la democracia digital

Es necesaria una legislación que guíe el uso correcto de estas nuevas herramientas sin que afecte a la libertad de expresión del ciudadano. A su vez, debe de ser capaz de proteger y garantizar la veracidad de la información que este recibe. Ante este descontrol de información, ¿es esta participación del ciudadano como usuario positiva para la evolución de la democracia? ¿Cómo puede mejorar la democracia estas nuevas herramientas mientras no estén bien legisladas? Hemos visto cómo partidos políticos e incluso naciones han utilizado en ocasiones las llamadas fake news sin tener aparente respuesta de los órganos legislativos que deberían controlar esta desviación de la información.

En mi opinión, la información es poder, pero la información desviada o malintencionada hacia ciudadanos no formados es un arma en manos de otros usuarios sin escrúpulos. Estos tratarán de influir en la opinión del resto de personas, llevándolas a su versión de la realidad con informaciones sesgadas, faltas de realidad y apoyadas en la inmediatez de la reacción.

Como siempre, y en cada momento de la historia, la formación de las personas en los distintos ámbitos les hará más independientes, mejorará su uso de las nuevas herramientas y favorecerá una democracia, o en este caso ciberdemocracia, más sana y con una influencia real en el gobierno de una nación.

Related posts

Las RRSS vs. Los medios de comunicación: Tratamiento mediático del conflicto palestino-israelí

Claudia López

Antonio Pérez, del anonimato a la élite del periodismo deportivo gracias a Twitter: la historia de Inie8tazo

Silvia Alonso

La falacia de la ciberdemocracia

Marcos Carretero

Leave a Comment