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Agregación y Curación Hipermedia

La curación de contenidos durante el confinamiento

REPORTAJE | La aparición de la COVID-19 ha causado estragos en todos los campos de trabajo, incluido el periodismo. Este se ha visto afectado en sus procedimientos, como en la curación de contenidos, sobre todo durante el pasado confinamiento, cuando ir a la calle en busca de información se convirtió en un trabajo arriesgado para los profesionales.

Además, es uno de los sectores que más críticas ha recibido por parte de la opinión pública, que los ha tachado de hacer amarillismo y no informar desde la objetividad. Sin embargo, no se ha tenido en cuenta cuáles han sido las dificultades que se han encontrado por el camino este año.

Periodistas durante la pandemia. Fuente: France24.

Las escasez de fuentes durante la pandemia

El teletrabajo ha sido una buena solución para muchos de los empleados durante el confinamiento. No obstante, para el periodismo ha supuesto un gran impedimento. Teniendo en cuenta que esta profesión se basa en la búsqueda de fuentes primarias que reflejen la realidad, el no poder salir a la calle ha provocado lo que algunos llaman un «ejercicio poco ético del periodismo». A diferencia de lo que la gran mayoría de la sociedad piensa, no ha sido por hacer sensacionalismo, sino por la escasez de fuentes.

La Tribuna de Albacete, según su director Francisco Javier Martínez García, lo confirma, asegurando que el proceso de curación del medio apenas ha diferido del anterior a la pandemia exceptuando «a la hora de obtener fuentes y por tanto información de las fuentes».

Las principales fuentes de los medios durante el confinamiento han venido a ser las mismas: Consejería de Salud, sindicatos médicos y de personal sanitario, la Organización Mundial de la Salud, etc. Sin embargo, algunos de ellos han intentado buscar información más allá de las fuentes oficiales.

«Había mucha información que se salía de la oficial. La oficial iba por un lado y lo que era la realidad iba por el otro», comentaba Francisco Javier. El periódico de La Tribuna fue el pionero en publicar un vídeo que mostraba la falta de camas en el Hospital Universitario de Albacete durante el confinamiento, a pesar de que las instituciones decían a la población lo contrario.

Dificultad para verificar las fuentes

Es un hecho que la profesionalidad de un periodista se rige por la veracidad de sus fuentes. Sin embargo, durante el confinamiento los medios de comunicación han tenido muy complicada esta labor. Entrar a los hospitales o residencias a preguntar a pacientes o profesionales sobre la información que estaban recibiendo era algo inconcebible.

«Los hospitales estaban blindados, las residencias hasta que no ha empezado el proceso de vacunación no han dejaban entrar a nadie y tú sabías que un poco las fuentes oficiales te estaban engañando y tenías que tirar para adelante, pero era difícil.», explica el director.

Ética o sensacionalismo

La prensa amarilla es un término que nació con la práctica periodística de Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst y que continúa a día de hoy en mayor o menor medida. No obstante, este concepto ha salido de nuevo a la palestra de forma notable, condenando a todos los medios de comunicación por no ser éticos o no ejercer un periodismo serio.

Si esto es así es porque los propios profesionales se lo han ganado, y el director de La Tribuna de Albacete lo tiene claro: «Muchas veces hemos sido condescendientes en situaciones que no deberíamos haberlo sido y me pongo en primera persona.» En cambio, sabe que lo que necesita el sector es una depuración, no por incapacidad, sino por la falta de personal que pueden tener, por ejemplo, los medios nativos digitales, para contrastar la información.

El clickbait es otro de los términos que ha hecho que el periodismo se vea sumido en una oscura etapa. A pesar de los comentarios negativos hacia este tipo de medios, hay que tener en cuenta que no todos están ejerciendo un periodismo alarmista. Es.decirdiario es un medio nativo digital que ha preferido que su contenido tenga calidad antes que inmediatez, dejando claro que si tiene que publicar más tarde lo hará. «Lo que me importa al final es que la gente entienda la información, la comprenda y sepa principalmente que no están leyendo mentiras», aclara Sheila Hernández, creadora de Es.decir.

¿Es la curación entonces necesaria?

Si algo hay que sacar de positivo de la aparición del COVID-19 es que ha puesto de relieve a los medios serios y a los que no son tan serios. Que el informador realice un correcto proceso de curación es otro de los aspectos a destacar, despejando la sobreinformación y no lanzando datos dispersos a los lectores. Contextualizar la información y publicar aquella que sea útil para los mismos es de gran ayuda para evitar el ruido de información que prima actualmente.

Hoy más que nunca es importante que los lectores saquen su lado más crítico con la información publicada en los medios tradicionales o en cualquier plataforma digital.

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